• El informe, realizado por catedráticos de las universidades de A Coruña y Oviedo, identifica fortalezas y desafíos clave para avanzar hacia un modelo más inclusivo y duradero de apoyo a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, y a sus familias.
Madrid, 9 de diciembre de 2025.- Plena inclusión España presenta los resultados de un ambicioso estudio que analiza el nivel de sostenibilidad de 181 de sus entidades federadas, todas ellas prestadoras de servicios y apoyos a personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, y a sus familias. Se trata de una investigación pionera en el ámbito del Tercer Sector de la Acción Social, que ha sido realizada por un equipo de las universidades de A Coruña y Oviedo, liderado por los catedráticos Marta Rey y Luis Ignacio Álvarez.
El ‘Estudio de caracterización de las organizaciones de Plena inclusión dirigido a la sostenibilidad’, ofrece una radiografía detallada del desempeño de las organizaciones en cuatro dimensiones clave de sostenibilidad: gobierno, capacidades organizativas, sostenibilidad financiera y sostenibilidad social.
“Este informe nos permite conocer mejor nuestras fortalezas y nuestros márgenes de mejora, y nos orienta en el camino hacia una mayor resiliencia organizativa y sostenibilidad a largo plazo”, han explicado Carmen Laucirica, presidenta de Plena inclusión España.
DIAGNÓSTICO Y RECOMENDACIONES
A partir de datos recogidos entre 2022 y 2023, el informe destaca que las entidades evaluadas obtienen en general calificaciones entre el aprobado alto y el notable bajo en sus autoevaluaciones. Se observan puntos fuertes en el cumplimiento de la misión, la calidad de los servicios o la comunicación con los grupos de interés. No obstante, el análisis también revela retos comunes, como la escasa participación en los órganos de gobierno, la falta de evaluación interna o la limitada diversificación de fuentes de financiación.
El estudio, que nace como respuesta a una demanda de las propias entidades, canalizada a través del Equipo de Sostenibilidad de Plena inclusión, segmenta a las entidades en función de su nivel de sostenibilidad, observando que aquellas con mejores resultados comparten ciertos rasgos: mayor tamaño, mayor equilibrio de género en sus órganos de gobierno y una mayor inclusión de personas con discapacidad en sus equipos. Aun así, también se constatan buenas prácticas en entidades pequeñas.
Uno de los principales aportes del informe es la formulación de 18 recomendaciones prácticas que pueden aplicarse a nivel territorial, entre las que destacan:
• Reforzar la formación y el relevo generacional en los órganos de gobierno.
• Impulsar una cultura de evaluación interna para mejorar la toma de decisiones.
• Fomentar la innovación colaborativa entre entidades del movimiento asociativo.
• Diversificar ingresos, reduciendo la dependencia de la financiación pública.
• Mejorar la coordinación territorial y adaptar la oferta a las necesidades locales.
• Introducir criterios de sostenibilidad social y ambiental en la contratación de proveedores.
Enlace a la infografía resumen del estudio
Fuente: Plena Inclusión.



