El Grupo de Reflexión Ética de FEPROAMI pone en marcha una nueva acción de sensibilización que, utilizando la imagen de la carta de un restaurante, invita a reflexionar sobre los ingredientes que deben estar presentes —y aquellos que debemos dejar fuera— en los apoyos a las personas con discapacidad.
El Grupo de Reflexión Ética (GRE) de FEPROAMI presenta “Ética a la Carta. Menú para apoyar bien”, una nueva iniciativa con la que queremos acercar la reflexión ética a situaciones y prácticas que forman parte de nuestro día a día.
A través de un formato sencillo y visual, hemos convertido algunos de los principios que deben orientar los buenos apoyos en los diferentes platos de un menú.
Como entrantes, proponemos escucha activa, buen trato e información accesible: preguntar antes de decidir, actuar desde el respeto y ofrecer la información de forma que cada persona pueda comprenderla.
En el primer plato, la persona es la protagonista. Hablamos de autonomía, proyectos de vida personalizados y participación. Porque apoyar significa facilitar que la persona pueda tomar sus propias decisiones y contar con ella en todo aquello que afecta a su vida.
El segundo plato nos invita a apoyar desde el respeto: proteger la intimidad y la privacidad, abordar los riesgos ofreciendo los apoyos necesarios, construir relaciones sin paternalismo y favorecer la presencia y participación de las personas en la comunidad.
Y llegamos a los postres, donde servimos oportunidades para elegir, aprender, equivocarse y volver a intentarlo, acompañadas de una buena ración de relaciones significativas. Todo ello con un objetivo: contribuir a que cada persona pueda construir una vida plena.
Pero nuestro menú también deja claro aquello que no queremos servir. Paternalismo, sobreprotección, infantilización, decisiones sin contar con la persona, falta de privacidad, trato desigual y barreras para comprender y participar son prácticas que debemos identificar y dejar fuera de los apoyos.
Y para terminar, un ingrediente que nunca puede faltar:
EL RESPETO A LA DIGNIDAD.
Porque los apoyos no otorgan dignidad. La dignidad pertenece a cada persona por el hecho de serlo.






